Más de 60 heridos por un ataque de palometas

26 diciembre, 2013

palometas

Al menos 60 personas, entre ellas una niña de 7 años que sufrió la amputación parcial de un dedo y un niño con fractura expuesta, fueron atacadas por un cardumen de palometas en la costa del río Paraná, que les provocaron lesiones en pies y manos.

Así lo informó ayer la subsecretaria de Salud de la municipalidad de Rosario, Gabriela Quintanilla, quien señaló a la agencia DyN que la mayoría de los ataques se registraron en el balneario de la playa ubicada frente a la rambla Catalunya.

Las palometas son peces carnívoros, de dientes filosos y muy agresivos, que suelen actuar en ataques grupales y aparecen en las costas del Paraná, especialmente con altas temperaturas.

Los ataques de ayer se produjeron alrededor del mediodía, cuando la temperatura en Rosario superaba los 38 grados y decenas de familias disfrutaban del día en los balnearios del río Paraná.

La mayoría de los heridos debieron ser asistidos por los médicos de guardia en la carpa del Servicio de Emergencia Sanitaria (SIES). Uno de los casos más graves fue el de una niña de 7 años que sufrió la amputación parcial del dedo meñique izquierdo y que debió ser derivada de inmediato al hospital Zona Norte. En tanto, otro niño con una fractura expuesta de una de las falanges fue trasladado al Hospital de Niños Víctor J. Vilela.

Los guardavidas y el personal de la Guardia Urbana de Rosario trataron durante el resto de la jornada de impedir el ingreso de más público al agua para evitar que se produjeran nuevos heridos.

ATRAÍDAS POR LA SANGRE
Las palometas que suelen aparecer en las aguas frente a Rosario son del tipo spilopleura ynattereri , de características muy similares a las pirañas.

Estos peces se forman en cardúmenes y son atraídos hacia sus víctimas por heridas o emanaciones de sangre, y es entonces cuando se producen los ataques masivos, en los que inclusos algunas palometas atacan a otras.

Los pescadores de la zona señalan también que las palometas son capaces de cortar con sus dientes mallas y líneas de pesca, así como de mutilar a otros peces, y son muy escurridizas dado que se reproducen en camalotes, donde se guarecen durante todo el año hasta que las altas temperaturas del verano y la luz las obligan a desplazarse por el río.

Fuente: La Nación.

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