Las salas de cine reabrirían el 4 de marzo

25 febrero, 2021

Las salas del AMBA están cerradas desde el 18 de marzo de 2020.

El cierre de las salas de cine en la ciudad y la provincia de Buenos Aires parece enfrentar sus últimos días. Dos semanas después de que las empresas exhibidoras y las cámaras que nuclean la actividad en dichos territorios mantuvieran sendas reuniones con ambos gobiernos, finalmente parece que la reapertura podría darse en los primeros días de marzo. Así lo manifestaron de forma pública varias empresas, que terminaron instalando la idea de que el jueves 4 de marzo sería el Día D para el regreso de las películas a la pantalla grande.

Oscar García, director de Cines Showcase y representante de la empresa National Amusement International (NAI), confirmó en diálogo con Página/12 que la semana pasada los ministros de Salud y de Cultura de la ciudad, Fernán Quirós y Enrique Avogadro, recorrieron el complejo que la cadena tiene en el barrio de Belgrano. La visita tuvo por objeto comprobar la preparación del protocolo y su eventual aplicación en las propias instalaciones: el resultado fue positivo. “A partir de eso Quirós aprobó el protocolo y entendemos que el mismísimo lunes fue enviado junto con el pedido de excepción al Jefe de Gabinete del gobierno nacional”, aseguró García. El procedimiento se encuentra en la misma etapa en lo que se refiere a las autoridades de la Provincia, aunque en ese caso no fue necesaria una visita a cines, ya que la gobernación adhirió al protocolo redactado por la Superintendencia de Riesgos de Trabajo en colaboración con el Ministerio de Cultura Nación.

“Ahora solo queda que la excepción se publique en el Boletín Oficial para que podamos reabrir los cines en la ciudad y la provincia de Buenos Aires”, dijo el director de Showcase. Según los protocolos aprobados, en la ciudad el aforo máximo será, inicialmente, del 30% de la capacidad de cada sala, con un distanciamiento entre espectadores o grupos de espectadores de un metro y medio hacia los lados y una fila hacia adelante y hacia atrás. En cuanto a la provincia, los parámetros de distanciamiento serán los mismos, pero la ocupación de sala permitida alcanzará el 50%.

A pesar de los avances, sin embargo García considera que es difícil arriesgar una fecha de reapertura, porque no es algo que dependa de las empresas. “Estamos esperando que se publique la excepción. En cuanto eso ocurra vamos a convocar al personal y abriremos de inmediato”, aseguró. “He escuchado que otros exhibidores empezaron a hablar de abrir el jueves 4 de marzo”, continuó García. “Pero ahí lo que va a ocurrir es que, en la medida en que esté la aprobación, cada empresa va a poner su propia fecha dependiendo de qué tan organizados estén”. Para él sigue siendo fundamental esperar el anuncio oficial: “las empresas no nos podemos arriesgar a empezar a pedir mercaderías perecederas que después, si la reapertura se demora, las volveríamos a perder”. García recordó que con el comienzo del aislamiento, el 18 de marzo del año pasado, las empresas enfrentaron pérdidas importantes en productos perecederos, refiriéndose al pochoclo y las comidas rápidas que se venden en las boleterías y que son cruciales en la recaudación de las salas. “Por eso ahora estamos siendo prudentes. Tenemos avisados a nuestros proveedores, pero no vamos a hacer ningún pedido antes de contar con la seguridad de una autorización.”

De confirmarse las previsiones de las empresas exhibidoras, la esperada reapertura de los cines en la ciudad y la provincia estaría llegando sobre el final del verano y el comienzo de la temporada fría se abre como una incógnita que puede volver a complicar a la actividad ¿El sector ya tiene preparada una estrategia para enfrentar una eventual vuelta a foja cero del aislamiento? “Estamos muy seguros y tranquilos de que con este protocolo la actividad es segura para prevenir la propagación”, insiste García. “Sabemos que no somos un foco de contagio. De hecho nuestros complejos han estado cerrados durante un año y si la pandemia se propagó de ninguna manera tuvieron nada que ver los cines”, recordó el directivo.

“Desde las empresas asumimos el compromiso de ser estrictos con el cumplimiento del protocolo, pero es cierto que con el frío también se pueden incrementar los casos”, concedió García. “Ahí tendremos que estar firmes en que ese aumento no va a tener que ver con los cines sino, como ocurrió el año pasado, con el propio flujo de la enfermedad”, argumentó. “Salvo que, obviamente, el incremento de casos sea mayúsculo y obligue al cierre de muchas actividades para reducirlo.” “Pero en la medida en que la curva se mueva de forma razonable, esperamos que los cines se mantengan abiertos. Porque nuestros protocolos son muy restrictivos en cuanto a capacidad y distanciamiento, lo cual garantiza un alto nivel de seguridad”, aseguró.

La realidad es que un nuevo cierre sería muy dañino para el negocio de la exhibición cinematográfica y García lo sabe. “No sé cuántas compañías no van a poder abrir sus salas cuando se apruebe el reinicio de la actividad”, se lamentó el director de Showcase. “Hay que tener en cuenta que dentro de la provincia de Buenos Aires hay muchas ciudades medianas que tienen cines que no pertenecen a grandes cadenas, sino que son manejados por empresas familiares, muchas de las cuales quizá no estén en condiciones de reabrir ahora. Y si lo hacen –y ojalá así sea, porque sería una tragedia que no pudieran—, un nuevo cierre los terminaría de aniquilar.” Por eso, García cree que “desde el Estado deberán ser muy prudentes antes de volver a cerrar la actividad. Y si fuera necesario, tendrán que juntarse para ver cómo hacer para que los protocolos sean todavía más seguros. Porque un nuevo cierre sería un golpe fatal”.

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